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LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE

ENTRENADOR NACIONAL DE ATLETISMO
ENTRENADOR SUPERIOR DE TRIATLÓN
ENTRENADOR NACIONAL DE NATACIÓN
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ULTRA TRAIL VALLE DEL GENAL: UNA ESCALERA SIN FIN....

A veces creemos que lo imposible es un límite que nuestra mente nos impone para no conseguir el objetivo marcado.

Otras veces simplemente no queremos marcarnos un objetivo y por tanto renunciamos a crecer personalmente, a superarnos y a aislarnos en un mundo lleno de comodidades.

Cuando Antonio Campos me dijo de ir a este nuevo Ultra Trail, rápidamente pensé que un nuevo reto deportivo, una nueva motivación personal marcaría una vez más mi cuerpo, supondría unas nuevas cicatrices en mis pies, una herida profunda en mi musculatura, pero eso si, una nueva meta y motivación para hacerme aún más duro y como no, aprender de nuevo de lo bonito y maravilloso que es el deporte de ultra fondo.

Antonio Campos no pudo acompañarme en esta aventura y así pues me propuse ir la mayor parte de la carrera con el Gran Hector Carrión aunque como casi siempre ocurre, nunca se cumple el guión marcado.

3 puntos era la meta que rondaba mi mente, 3 valiosos puntos me faltaban para poder pre-inscribirme en la prestigiosa carrera Ultra Trail Mont Blanc. Un simple dato númerico que a la postre fuí olvidando a medida que pasaban los interminables y durisimos km de este precioso e increible Ultra Trail.

Tan sólo 2 ultra trail he realizado en estos 2 años de experiencia en carreras por montaña. Una experiencia maravillosa pero a la vez corta, para poder desenvolverme bien en los tortuosos caminos de piedras, subidas infinitas o bajadas técnicas rompe-tobillos.

Sin embargo, mi cabezonería y mi afán de querer superarme carrera tras carrera, me fueron dando alas a través de esos 121km y 16h27min.

Un valle del genal con salida en el pueblo de Jubrique, nos recibió a las 6 de la mañana con una lluvia fina pero continua. Hector y yo salimos a "trotar" con el unico objetivo de andar lo menos posible e intentar mantener un ritmo constante por los interminables senderos y castaños de la bonita sierra Malagueña.

Desde el inicio los caminos fueron de continuas subidas y bajadas donde nos limitamos a economizar nuestras energías pero siempre pasando a muchos corredores de forma continua. Nuestra carrera codo con codo se limitaba a hidratarnos, tomar algún gel y de vez en cuando a preguntarnos como ibamos de sensaciones. Alguna que otra trompeta sonaba de vez en cuando en la oscuridad de la noche.....

Los km iban pasando y aunque no eran excesivamente duros, las piernas cada vez se resentían más y empezaban a notar los km acumulados.

Los avituallamientos fueron los correctos con muchisimos voluntarios ayudando y dándonos ánimos. En los primeros  apenas parabamos 5 min pero sobre el km 60 (Atajate) nos recreamos con un buen plato de pasta, pestiños, cafe, fruta y todo lo que pudimos engullir en los 15 min de parón. En ese descanso nos pasaron unos 15 corredores.

Justo al llegar a ese punto kilométrico (60) Javi Lamela nos comunica que vamos entre los 15 primeros y realmente no nos supuso un cambio en nuestra táctica de carrera....

Sin embargo un largo trayecto de bajada, hace que Hector poco a poco vaya separándose de mi y a partir de ahí se produjo un punto de inflexión y una lucha individual por cruzar nuestra meta. Es un momento dificil de encajar pero hay que aceptar que cada uno es consciente del ritmo a llevar  y eso puede pasar factura tarde o temprano.

Mi ritmo no era excesivo pero poco a poco fui distanciandome y a partir del km 70 las fuerzas de los competidores, empezaron a mermar. 

En cada avituallamiento me iban cantando que iba superando a corredores hasta que por el km 90 aprox me dicen que voy entre los 9 primeros....

En ese momento comenzó realmente lo más duro de la carrera, la esencia de esta carrera de fondo. 3,5 km de subida con 1000 m de desnivel, me dejan practicamente cao. Esos km los hice en 25 min cada uno más o menos. 

Momentos críticos de fuerzas y mente donde realmente estás a punto de tirar la toalla. Sin embargo hay algo en tu interior, que te devuelve a la realidad, te hace apretar los dientes, soportar el dolor de pies con heridas y golpes, la inflamación de los tendones rotulianos por el impacto y te empuja un paso más para vencer esa debilidad.

Pude recuperarme y tras una bajada muy técnica consigo colocarme en septima posición y a falta de apenas 15 km.

Increiblemente sigo corriendo, si se le puede llamar correr a un ritmo de 7 min/km pero es suficiente como para coger al 6º y 5º clasificado a escasos 5 km de meta.

Sin embargo otro momento crítico me deja fundido y en una bajada peligrosa hacia un río me mantengo en sexta posición luchando por mantenerla hasta la meta entrando a escasos 2 min del 5º clasificado.

No recuerdo exactamente que pensé en ese momento pero al ver la foto de arriba, compruebo que fui tremendamente feliz una vez más.

Nunca pensé ni me propuse acabar en esa posición, simplemente la carrera fue benévola conmigo y me regaló ese precioso puesto. 

Luego me duché rápido, me abrigué y esperé a mi compañero sentado en la meta unas 5h. Hector también lo consiguió y me alegré y tranquilicé mucho cuando cruzo esa meta.

Nunca he preparado una carrera de este tipo porque simplemente las hago por disfrutar de la naturaleza y la humildad de la gente que las rodea. Me llamó mucho la atención que uno de los jueces de la federación de montaña, me dijera que mi puesto era muy meritorio pero sinceramente conozco a la gente que se dedica a esto y estoy a años luz de ellos.

A día de hoy, llevo 10 días sin correr con los tendones del pie izquierdo muy  jodidos. No quiero poner excusas porque nadie me obliga a hacer estas locuras. Sólo quiero recuperarme de nuevo y volver a sentir el olor de la noche, escuchar los ruidos de los animales o compartir una rato de charla con cualquiera de los corredores.

Aún tengo mucho que aprender y por supuesto mucho que mejorar.

Si todo va bien, mi próximo reto será la maratón alpina de Jarapalos.

Nos vemos en las carreras.....

12 IRONMAN DIFERENTES.....



En 2005 y tras varios años de competición en casi todas las modalidades del mundo del Triatlón, me aventuré a participar en el Ironman de Lanzarote con toda la ilusión de un novato, pero también, con toda la inexperiencia que ello conlleva. 

Simplemente no se me pasó por mi mente lo duro que aquello pudiera ser, ni tan siquiera me plantee el realizar una marca determinada. Sólo quería cruzar la meta y fuera como fuere. El resultado fueron 13h30min, casi 3 meses sin fuerza y con un veneno recorriendo mi cuerpo durante  el resto de mi vida. O lo dejas o no lo puedes olvidar hasta el fin de tus días...

Hoy día, he tenido el placer de conocer a gente que entrena religiosamente casi como un pro, para enfrentarse a su primer Ironman y como es lógico, los hay que hacen tiempos increibles y otros que no tanto.

Pero también he conocido a gente que le ha perdido realmente el respeto a esta distancia mítica. 3800-180-42,195 son muchos km para presentarse a una línea de salida y "ver como va el día" para decir, he hecho un Ironman. Los triatletas Ironman se forjan, no nacen....

Afortunadamente la gente más allegada a mi entorno, ha entrenado como debía y ha sufrido durante muchos meses, para conseguir su objetivo y convertirse en Ironman Finisher. Chapó por ellos.

Independientemente del entreno, siempre hay miles de factores incontrolables en una prueba de tales características, donde cualquier contratiempo, puede condicionar tu rendimiento el día de la competición. Dureza del circuito, condiciones metereológicas adversas, fallos de nutrición, caídas, pinchazos, etc...

Para mi y tras mi duodecima participación en esta distancia, sigo cometiendo errores, algunos muy graves y otros no tanto y es por ello por lo que me gusta analizar lo que me aconteció, días despúes, cuando el cuerpo está más templado, tranquilo, pero aún emocionado por lo conseguido.

Me presentaba en la salida del I Iberman Costa de la luz con la ilusión de un novato pero también con el respeto de haber sufrido en mis carnes 11 veces anteriores ese sufrimiento.

El circuito ciclista se preveía exigente y la carrera a pie podría atragantarse por la subida de las temperaturas pero iluso de mi, aquello se me atragantó y bastante...

No voy a poner ninguna excusa de ninguna clase, los que me conocen saben que a las pruebas voy a darlo todo y cuando no puedo más, pues hasta ahí llegué. Es cierto y tengo que ser autocrítico conmigo mismo, que la natación la tengo abandonada pero afortunadamente no soy muy mal nadador y para mi un Ironman, es un duatlón de larga distancia.

En cuanto a la bicicleta, soy un tío que afortunadamente suele hacer parciales no brutales pero muy regulares en los 180 km y con algún entreno de unos 160 km, suelo mantener la forma todo el año. Llevo unos 3 años haciendo un volumen total de 4500-5000km en bici y con eso me basta.

Corriendo a pie si es cierto que este año he apostado más por ello y he podido subir un escaloncito gracias a las carreras de montaña y ultra trail que he realizado en pretemporada. Pero sinceramente en este Ironman reventé y la maratón me venció una vez más.

Después de esta introdución a modo de lloro personal, me limito a contar lo que aconteció el día 5 de Octubre en este Ironman.

No quiero quitarle merito a las marcas conseguidas por nadie ya que cualquier persona dentro del mundo de la larga distancia, puede decir que 800 triatletas no es una cifra alta de participantes y que 10h03min no es una marca increible para el que ganó la prueba. Sólo invito a los que puedan criticar eso, que se hubieran presentado el día de la carrera y a ver que tiempo hubieran hecho ellos.

NATACIÓN:
Pese a mi mal estado de forma en el agua, me coloco en la primera línea de salida ligeramente hacia la izquierda y pienso que si consigo un hueco, puedo intentar llevar un ritmo mediano a pies de algun nadador mejor que yo. 

Tras el pistoletazo de salida, consigo no agobiarme y nadar relativamente cómodo hasta la primera boya siempre buscando un hueco y evitando muchos golpes. Todo bien hasta la boya donde me limito a imponer una velocidad de crucero y seguir el ritmo de un grupo delantero. La primera vuelta se me hace relativamente cómoda pero me llama la atención que el Garmin me marca 2000 m. Salgo a la orilla y me encuentro a Sergio Rodriguez animando como un loco, me dice que apriete el culo y tras hablar con Javi Pato de San Fernando, vuelvo a la segunda vuelta intentando mantener el ritmo inicial.

La segunda vuelta se me hace pesada y no paro de darle vuelta a esos metrillos de más, aún así en la orilla pude comprobar que no iban muchos triatletas por delante. Salgo en 1h11min y con 4270 m según mi garmin. Han sido metros de más pero tampoco he nadado tan mal.

Llego a la T1 y veo a Rubio, Ale Castañeda y Pistacho. Me cambio rápido y me concentro para darlo todo en la bici.

BICICLETA:
Sabía que el circuito sería exigente porque en Mayo en el Medio Ironman, se me atragantaron los 100km y además llevé el lenticular. Aún así tenía que arriesgarme y recuperar esos puestos que había perdido en la natación. Salgo fuerte pero el viento nos castiga de frente. Sigo apretando pero regulo lo que puedo. La semana anterior había tomado cada día un bidón de sales con una ampolla de magnesio y las piernas las notaba realmente descansadas. El terreno no es muy duro aún y nada más empezar paso a Ale y a Rubio y le digo que ahora es cuando empieza la carrera. Ale me anima a que vaya a por todas y Rubio se queda muy cerca en la distancia a buen ritmo también.

Los km pasaban y aquello no paraba de picar para arriba y el viento seguía molestando. Sigo pasando a triatletas pero realmente no se en que posición voy. Poco a poco me acerco al km 50 y es aquí donde tengo un percance que tal vez condicionó algo mi carrera a pie. 

En la entrada de un pueblo y una curva a la izquierda paso un baden muy rápido y un bidón trasero sale por los aires, en mi afán de parar a cogerlo (llevaba sales y 4 geles dentro y el otro ya me lo había bebido) freno demasiado con el delantero, se me cruza la rueda y me voy al suelo pegando con el codo y la espalda. 

 Me levanto rápidamente y se acerca un espectador. Me dice que tengo una herida grande en codo y espalda pero no tengo síntomas de nada roto.
Me ayuda a levantar la bici y poner la cadena y decido continuar con más rabia que el dolor que sentía.

Me han pasado unos cuantos pero rápidamente llegamos al puente de Pomarao, menudo repechooo. Una rampa de un 15% de pelotas donde veo a algunos clavados haciendo eses. A partir de ahí me tomo un minuto de reflexión y pienso que la bicicleta me va a pasar factura. 
Me cantan que voy entre los 50 primeros y decido apretar de nuevo para ver hasta donde puedo llegar.

En el km 100 me cruzo con Sergio Rodríguez y me canta que llevo un grupo de unos 12 delante y que vaya a por ellos. Entramos en Portugal y las carreteras empiezan a dejar mucho que desear, con terreno inestable, obras y mucho sube y baja. Poco a poco voy recuperando posiciones y pillo a Alberto Virseda sobre el 150-160. Me pregunta por las heridas y me ofrece su bidón con geles. Nunca olvidaré este detalle. Bebo todo lo que puedo y recupero algo de chispa. Paso a Rubio y sigo apretando, se descuelga un poco y pillo a Quini. Nos comentan que vamos entre los 30 primeros.

A partir de aquí me limito a continuar sin forzar demasiado y poder bajarme lo más entero posible a correr.

Llego a la T2 con Quini a mi lado practicamente, con un tiempo de 5h38min según mi garmin. Mi memoria recordará como los boxes estaban prácticamente vacios aúnque lo peor estaba por llegar....



CARRERA:
Transición ràpida con los ánimos de la familia de Alberto Virseda y salgo a correr un poco después de Quini. Los primeros km siempre se hacen rápidos, por debajo de 4:30 pero el calor va en aumento y realmente las sensaciones no son precisamente muy buenas. Trato de correr por debajo de 4:40 pero el terreno empieza a picar para arriba, pasamos el puente de la antigua frontera. Quini se ha distanciado y yo me he quedado con un triatleta gallego a un ritmo llevadero, pasamos a 3 triatletas totalmente fritos y dirección a Ayamonte, diviso a Quini y Ferreto muy cerca de un repecho demoledor. Conseguimos darle caza a Quini y Ferrete y Juán Fernández nos anima, me dice que las heridas son parte del juego y trato de apretar el ritmo pero la maquinaria no responde....

Ferrete nos cambia de ritmo y se aleja, nos da caza Rubio y trato de seguirlo, hoy es su día y se lo ha currado mucho, Quini se queda un poco pero no soy capaz de correr decentemente.

Entramos en los 15 km de vía verde y paso a Sergio Tejero. Se ha caído y va muy tocado tambíen andando. Mi compañero gallego se aleja y Quini me pasa tambíen. A lo lejos veo como Rubio se distancia y es entonces cuando pienso, hoy te toca sufrir de lo lindo David. Me llegaron a cantar que me puse el 23 en la general, pero la maratón de un Ironman es muy largaaaa.

Llego al siguiente avituallamiento y los ritmos de carrera son ya por encima de 5:15 el km. Me paro, me empapo de agua y los voluntarios me animan por la caída. Sigo trotando pero mis piernas no quieren sufrir mucho hoy. 

La vía verde se me hace eterna y no le veo el fín. Me acerco ridiculamente a Quini y en el pueblo de la Redondela, con un alarde de competitividad, lo paso y abro hueco pero cuando llego al terreno del pinar, exploto de nuevo y ya entro en modo supervivencia. Llego casi al paseo marítimo y miro para detrás, Ramón García Portillo me va dar caza. Me coge en el avituallamiento y se para, se emociona y le digo que siga. Ha entrenado mucho y despúes de muchos Ironman juntos, ha llegado el momento de superarme. Me alegro y me emociono por él.

Llego al hotel, quedan 12 km y la familia de Alberto e Isra valiente, me animan pero voy relmente roto. No me voy a rendir, llevan muchas horas esperándonos y se merecen una lucha hasta el final. 

El último tramo es un calvario, nos meten un tramo de arena de playa y mi estómago dice basta. Me faltan 6 km a meta y ya no puedo correr. Si doy un paso, me entran nauseas y ganas de vomitar. Isra se porta como un verdadero luchador y me acompaña en mi sufrimiento los últimos km. Tampoco olvidrá ese gesto. Me quedan pocos metros para entrar en la meta y no voy a darles una imagen de derrota a mi familia y amigos. Me pongo a correr y cruzo la meta de mi Ironman nº 12 llorando de nuevo por el sufrimiento y la felicidad.

11h05min y una maratón de 4h05min. Hoy me ha tocado sufrir, pero de nuevo he aprendido que he sido capaz de vencer a la distancia y los percances que tuve en la prueba.

Mi sueño sigue muy vivo, aún más que nunca y el año que viene, volveré a luchar por estar algún día en la isla de hawaii, donde todo comenzó...

Gracias a todos/as los que me apoyais en en este bonito pero duro camino y gracias por ser cada uno de vosotros una familia tan especial.

Hoy es Miércoles y ya he salido en bici 40km y ayer martes corrí 8km. Tengo más ganas que nunca de entrenar más y mejor, de conocer nuevos límites, pero sobre todo, de seguir cruzandome con historias tan bonitas que este deporte me ha dado durante tantos años.






IRONMAN AUSTRIA: 9h44min29seg Y MUCHAS HISTORIAS DETRÁS....



Cuando te presentas a una carrera de estas características, lo primero que piensas es que hay que tenerle mucho respeto. El entreno puede haber sido el correcto, la mente puede estar preparada pero los factores a controlar, son totalmente impredecibles. 

Llegue a Austria con la mente totalmente dispuesta para darlo todo pero con el handicap de no tener el entreno necesario para cumplir como debiera.

Atrás quedaron meses de mucha carrera a pie por montaña sin ni una serie de velocidad, unos 3000 km en bicicleta de volumen total y muy pocas sesiones de natación. En mis espaldas, 10 Ironman finalizados.

Muchos pensareis que menudo embustero este tio pero sinceramente, hasta yo mismo estoy sorprendido con el tiempo final que marqué.

Pues bien, ahora vamos a la cronica de lo que realmente aconteció en la prueba y a desgranar cada uno de los sectores para que algunos próximos aventureros, puedan sacar conclusiones positivas o negativas de los que es el Ironman de klagenfurt.

EL VIAJE:
Muchas combinaciones  de viaje en avión eran posibles pero todas muy caras. Viena, Klagenfurt, Venecia, y al final nos decidimos por Milán desde Málaga con el inconveniente de tener que coger coche de alquiler hasta klagenfurt (unos 500 y pico km). De todos modos las carreteras son muy buenas y sin muchos desvíos pero eso sí, con varios peajes hasta el lugar de destino.

LA ESTANCIA:
Gracias a las indicaciones de Juán Bruzón (Triatleta con mayor número de Ironman en la provincia de Cádiz y gran corredor), que ya estuvo compitiendo hace unos años, nos pudimos quedar en un albergue estupendo a unos 5km de la zona de salida y meta. Habitaciones dobles con baño propio y desayuno buffet incluido en el precio. Económico, super tranquilo y en una zona con muy buena combinación para salir a visitar otras ciudades.

KLAGENFURT:
Una ciudad de unos 90.000 habitantes con muchos parques y un colorido especial. Un lago enorme, centro neurálgico de la prueba. Ideal para visitar con la familia, comer y sobre todo, descansar unos días.

NATACIÓN:
Este año, por primera vez, se podía acreditar el haber bajado de 10h en alguna prueba Ironman para los primeros 400 primeros que lo solicitaran y así salir 15 minutos antes. 

Yo como siempre, pase del tema y me metí con el resto de competidores. 2400 triatletas sedientos de mamporros.

Tras levantarnos a las 4:30 y desayunar poco por lo intempestivo de la hora, nos dirijimos hacia el lago wortesse toda la grupeta de Cadiz. 

Comprobamos la bicicleta, llenamos ruedas y directos para el lago. Me despido de Mamen y mis padres y me coloco a la izquierda de las 2 salidas posibles. Curiosamente me encuentro con Ale algo nervioso porque perdió sus gafas. Menos mal que alguien llevaba dos y le dejo unas. Empiezo a ponerme muy nervioso, le doy un abrazo a Ale y ya sólo me concentro en lo largo que será el día.

Pistoletazo de salida y empiezo a nadar tranquilo hasta que a los 400 m se nos une la marabunta del pantalán de al lado y empiezan a lloverme golpes como rosquillas. Una fuerte patada en la nariz me deja medio listo y me tengo que parar porque un agobio enorme no me deja nadar. Trato de tranquilizarme pero el pulso me ha subido mucho y tengo la sensación de que me voy a ahogar. La gente sigue pasandome en bandada pero consigo de nuevo nadar poco a poco.

Ahora llevo una velocidad de crucero y el garmin me avisa cada 500m con una pequeña vibración. Llego a la primera boya y de nuevo muchisima gente por todos lados, me dan otra patada fuerte en la nariz y esta vez creía que me la habían roto. Mosqueado me abro hacia un lateral y paso olimpicamente de los metros de mas pero quiero salir del agua vivo.

Una vez que pude tranquilizarme, me limite a seguir un ritmo cómodo y entrar en el último canal de 800m con fuerza para poder apretar un poco.

Al final se me hace pesada la natación y convencido de mi mal tiempo, salgo en 1h04min con un total de 3900m según mi garmin.

Me vengo un poco arriba pues después de todos estos años, he abandonado los entrenos en esta disciplina y atrás quedan mis 57min de 2006 en Niza. Tengo que ponerme las pilas si o si para el próximo Ironman pienso...

BICICLETA:
La transición es más o menos larga como casi en todos los Ironman, pero consigo hacerla lo mejor posible con casi todos los gestos automatizados. 

Nada más subirme a la bici, se me cruza un triatleta y me pega en la rueda delantera. Sin darme tiempo de sacar el pie, me voy al suelo laterlamente y me hago un herida en el tobillo derecho. Maldigo a toda su familia pero tras comprobar que la bici está bien, enchufo la quinta y me pongo a adelantar a gente lo más rapido posible.

Los primeros 20km del circuito de bici transcurren rapidísimos y sin darme cuenta van pasando los km a una velocidad vertiginosa. La unica referencia que llevo es el garmin y controlar que la velocidad media fuera siempre por encima de 35km/h. Es increible como voy adelantando a gente y me viene a la cabeza lo mal que lo he hecho nadando pero eso me esta dando vidilla. 

Llego a las primeras rampas, un repecho corto con poco desnivel, me hidrato y como cada poco tiempo pero en el segundo repecho más largo, entro muy fuerte para coger impulso y cuando voy a quitar el plato, se me sale la cadena.

Tengo que bajarme para solucionar el problema pero no consigo sacar la cadena y pierdo unos 3 min en la maniobra.

Consigo solucionar el tema y me concentro de nuevo en ir lo más rapido posible pero controlando en todo momento el ritmo. Me hidrato y como hasta 3 barritas aun no teniendo ganas...

Paso los primeros 90 km y no me lo creo. Llevo una media de 36km/h y aun tengo fuerzas para seguir fuerte. Veo a Mamen y mis padres en el giro de los 90 km y me da un subidón el saber que los tuyos están dandote fuerzas. 

Me acuerdo mucho de los meses de frío haciendo 1h nocturna de bike en el poligono a muerte, de las idas y venidas al trabajo en bici para poder sumar 44 km, de los fines de semana cansado pero sumando pocas tiradas de 130 km lo más rápido posible. Eso es el ironman y no el día de la carrera...

Poco a poco el ritmo va decreciendo y un ligero calambre empieza a aparecer en mi cuadriceps izquierdo, ya no paso a tanta gente en bici, pero tampoco me pasan a mi. Veo a algún grupo chupando rueda pero en todo momento hay jueces controlando la situación y advirtiendo que la tarjeta es inminente.

Cuando voy hacia el 155 veo a Ale a lo lejos y pienso que está haciendo muy buena carrera. No se en que tiempo ha nadado pero este año ha podido entrenar bien y tiene un estado de forma muy bueno.

Después de coronar, me lanzo fuerte y le doy alcance y tras hablar con el me dice que ha salido en 56 min del agua, brutal y que va controlando el ritmo y muy entero.

Le digo que voy tocado y se rie pero realmente las piernas no daban ya para mucho. Aprieto el ritmo y le digo que hasta la transición juntos manteniendo por supuesto la distancia.

Y así es, poco a poco vamos llegando a la T2 pasando a poca gente y habiendo bajado el ritmo con respecto a la primera vuelta.

Suelto la bici en 5h08min, una media de 35 km/h y nuevo record personal. Muy contento pero asustado por como responderá el cuerpo en la maratón.

Ale se baja casi a la par con 5h14min y preparado para darlo todo en la maratón.

En resumen, una bici rápida, exigente pero con posibilidad de bajar de las 5h con un entreno como se merece.

CARRERA A PIE:
Transición aún más rápida pero tengo que entrar en el baño a soltar líquido. Ale está terminando de cambiarse y le animo a que empecemos a correr lo más pronto posible. 

Veo a Mamen y mis padres y ya sólo me concentro en los 42 km que me quedan por delante. La primera parte se hace en dirección contraria al lago y transcurre por un camino del parque y luego un carril bici muy largo con bastante sol. 

Los avituallamientos están cada 2,5 km más o menos pero yo llevo 5 geles que voy consumiendo por unidad cada unos 3 km. Van pasando los km y soy capaz de mantener un ritmo cercano a 4:30 min/km. Llego al km 8 más o menos y me pasa Ale un poco más fuerte de ritmo. 

Le animo y le digo que cada uno a su ritmo y poco a poco empieza a despegarse. Volvemos de nuevo hacia el parque y me cruzo con mis padres, me animan y me vengo arriba de nuevo para llegar casi al centro del pueblo con un ritmo muy bueno. 

Doy alzance a Ale de nuevo y le digo que me he venido arriba que lo voy a intentar. El se queda un poco rezagado pero este año ha entrenado duro y consigue ir muy cerca mia sin mayor complicación.

Sigo pasando a gente, hidratandome y tomando gel pero poco a poco las piernas empiezan a avisarme que voy perdiendo gasolina. Me pasa Ale de nuevo sobre el 20 y  a poco empieza a despegarse.

Me concentro en mi ritmo y trato de visualizr lo duro que han sido este invierno las carreras y los trail de montaña, lo que he sufrido por esos senderos y sin darme cuenta consigo mantener un ritmo medio decente a pocos km de la meta. 

Me cruzo con Jesus vinaza y me dice que llevo a Ale muy cerca. Parece mentira pero el hecho de conocer a una persona y saber que estamos muy parejos en tiempo, me ayudó a superarme una vez más y tratar de ir más rápido.

Poco a poco me voy acercando a la meta y a lo lejos veo a Ale. Estoy muy contento con su carrera pero super feliz de la mia. Es increible como con 2800 personas, estemos tan cerca despúes de tantas horas y tantos posibles percances.

Miro el reloj y aun no me lo creo, estoy doblando la última curva y voy a ser finisher por 11ª vez. Pero esta vez es especial, cruzo la meta en 9h44min29seg. Una maratón de 3h y 24 seg y mi mejor marca personal. Ale ha entrado en 9h43min, me abrazo a él y lloramos de alegría.

Hoy ha sido nuestro día compañero, hoy hemos tenido nuestra particular IRONWAR. Tal vez haya sido el detonante de nuestra buena marca, pero me alegro de ello.

Muy contento de lo conseguido pero sinceramente pienso que puedo dar mas de mi.
Sólo necesito tiempo y organización y hasta que no lo consiga, no cesaré en el intento.

Dar las gracias a cada una de las personas que nos apoyaron el día de la prueba, a cada uno de los que día a día me acompañan en mis entrenos y competiciones (sobre todo a Antonio Campos, pronto estará en la familia Ironman, estoy convencido) y como no, a mi familia y mi mujer porque ellos son los verdaderos participes de que yo siga practicando este deporte año tras año. Su pasión hacia mi persona es indescriptible. Os quiero.

Próxima parada, MEDIO IRONMAN DE POSADAS, y en Octubre, IRONMAN IBERMAN





EL SENTIDO DE UN VERDADERO TRIATLETA IRONMAN


Con estas lineas, quiero agradecer a Jorge Garret, la entrevista que me hizo en 2011 para El Ironman de Niza. Con vuestro permiso, os la vuelvo a transmitir porque esto es lo que siento después de mi humilde participación en 10 pruebas Ironman.
Si David Márquez Waltrapa (El Puerto, 1979) se dedicara al fútbol, sería un treintañero adinerado, tendría seis horas al día libres para jugar a la PlayStation3, protagonizaría anuncios de Nocilla y, en las dos horas que duró esta entrevista junto a la playa de La Puntilla, en El Puerto de Santa María, le habrían interrumpido penitentes aficionados unas treinta veces. Pero David no es futbolista, es triatleta de larga distancia, compagina trabajo y entrenamientos en una disciplina vedada al profesionalismo, paga de su bolsillo bicicletas y viajes, y dedica su vida al deporte por una pasión incondicional y casi enfermiza.


Con sólo 32 años, el portuense ha finalizado ocho Ironman. El domingo disputa en Niza su novena prueba con un objetivo: si “todo va bien” y para el crono antes de las 9 horas y 50 minutos en la línea de meta logrará una de las 1.200 plazas en liza cada año para participar en el campeonato del mundo, el mítico Ironman de Hawaii.


Márquez está moreno como un jornalero, roza el 1,80 y pesa 72 kilos de pura fibra y músculo. En su cuerpo sólo queda la genética del chaval de 15 años que quedó entusiasmado viendo a su padre participar en un triatlón olímpico (1.500x40x10) en La Barrosa, cuando la prueba tenía carácter internacional y muchos extranjeros también se batían en la playa chiclanera. Un año después disputó la competición, se clasificó el 23º y obtuvo el pase para el Campeonato de España, que aquel año se organizó en Córdoba (Posadas). En esta historia se asocian esfuerzo y dedicación como medios para alcanzar una meta, y Waltrapa se enganchó.


El portuense hizo un paréntesis de menor intensidad en su carrera deportiva para licenciarse en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en Murcia. Tras regresar a El Puerto, empezó a dedicarse a la larga distancia, el segmento al que mejor se adaptaban sus condiciones. “En aquellos años mi mente ya estaba en Hawaii. Era el sueño. Estaba impactado por la información que leía sobre la prueba, los vídeos de Eurosport, a Antonio Alix retransmitiendo…”.


Márquez recuerda la final de la isla de Kona en 1997, en la que dos mujeres, Sian Welch y Wendy Ingraham, se jugaron la prueba en la última milla destrozadas por los calambres, incapaces de mantenerse en pie y atravesando la meta a gatas en unas imágenes al límite de lo humano que forman parte de la historia del deporte. “Era épico, increíble, yo quería emular lo que estaban haciendo esos deportistas”.


Pero el camino hasta Hawai es sólo para elegidos. El derecho a estar allí hay que ganárselo en alguno de los 27 Ironman que se disputan cada año en el planeta, es decir, hay que clasificarse entre los primeros, al menos de cada grupo de edad, en una prueba en la que cruzar la meta ya es un descenso al infierno, una proeza inalcanzable para la mayoría. Con este ánimo inició Márquez su palmarés: finisher (el que finaliza una prueba) en Lanzarote en 2005 (13 horas y 30 minutos), en Niza en 2006 (12:06), en Sherborne en 2007 (11:03), en Lanzarote en 2008 (11:31) y 2009 (11 horas), en Zúrich ese año (9:52), y en Frankfurt (10:38) y Cataluña (10:51) en 2010.


Waltrapa puede hablar un buen rato de cada uno de sus Ironman, de lo poco preparado que se presentó en Canarias la primera vez y cómo echó a llorar al atravesar la meta, de sus marcas en cada segmento, del aliento de sus padres y su novia Mamen en las carreras, de sus sensaciones, o de que en Suiza en 2009 se quedó a 38 minutos del corte para el Mundial… “Para mí se convirtió en una droga, en algo que a veces no te deja dormir porque sueñas que nadas, o que estás en la bici o corriendo, sintiendo el sufrimiento del esfuerzo en las venas”.


También recuerda la pájara que sufrió corriendo el maratón de la prueba de Alemania el año pasado, un contratiempo que le apartó de la clasificación para Hawaii cuando tenía el dorsal al alcance de la mano. “Teníamos 35 grados. Lo hice bien en los dos primeros segmentos, iba en tiempo para hacer 9:50, pero algo no fue bien, me deshidraté y en la segunda vuelta de la maratón reventé. Tuve que andar. Si andas, estás perdido”.


En el triatlón de larga distancia cuentan la genética y, sobre todo, el entrenamiento, pero los factores que influyen en la competición escapan a cualquier tipo de control. Márquez entrena unas 20 horas a la semana repartidas en tres sesiones de cada una de las tres disciplinas. Los fines de semana compite en pruebas de triatlón o específicas de natación o carrera. Evita las grasas pero come de todo para alimentar el horno de calorías que es su cuerpo, y complementa esa dieta con vitaminas, proteínas, aminoácidos y otros suplementos naturales. Se hace reconocimientos médicos cada seis meses porque es consciente de que lleva su organismo “al límite”: “sé que cada vez que compito me estoy quitando años de vida”, asevera. Hasta aquí, la rutina.


Después están las circunstancias de las 10 o 12 horas que dura un Ironman, cuestiones que no se pueden entrenar. “Siempre digo que el 40% de esto es físico, y el 60% mental. La cabeza tiene que ser de hierro. Si falla, tienes un problema. Cualquier error, problema físico o tensión que acumules en 10 horas te acaba machacando. Hay gente que participa en un Ironman y no vuelve más ni aunque le paguen. Hay compañeros que pierden todas las uñas de los pies o están orinando Fanta una semana… Es una pugna de tu cuerpo con los límites, un sufrimiento extremo, y el reto es ser capaz de superarlo”, explica el triatleta, para quien esa “incertidumbre”, “el saber que te la juegas en un día y y que no sabes qué va a pasar, es lo que te engancha”.


 Esta semana viaja a Niza con otros deportistas gaditanos y amigos como Miguel Ángel Aguilocho (31 años), que en 2006 no pudo tomar la salida en Niza porque justo el día antes de la prueba se lesionó el brazo tras caer de la bici mientras rodaba, los isleños Ramón García (35), Alejandro Castañeda (34) y Manuel el pediatra, y el jerezano Manuel Jesús Fernández (31), uno de los mejores especialistas de la provincia y que también está en condiciones de lograr la clasificación para Hawaii.


Pedimos a David Márquez saber cuál es su planificación mental para Niza, su estrategia para el domingo: “A ver, antes iba a probar, a terminar, a hacer mejores tiempos. Ahora voy a muerte desde el principio, no hay más remedio. En mi mente, aparto los segmentos. En natación voy bien, rápido, pero hay que tener cuidado con los golpes, los codazos, los agobios. Hay dos mil personas nadando. Si se te pone el corazón a 200 en el agua y no te tranquilizas, estás fuera. Debo tardar 57 o 58 minutos. Después viene la bicicleta, soy un ciclista con fuerza, aunque hay que superar tres puertos de montaña, uno de ellos de 20 kilómetros. En Suiza rodé a 35 por hora de media. Si todo va bien deben ser 5 horas y 20 ó 30 minutos”.


Waltrapa admite que la carrera es su “peor disciplina” pero confía en la mejora conseguida este año tras perder cinco kilos y reducir su masa muscular. “En la maratón tu cuerpo va al límite pero vienes con la musculatura más acondicionada de la bici. Una maratón en Ironman no es lo mismo que una aislada, si corro a 4:50 minutos el kilómetro está bien. Ahí hay que controlar las sensaciones para no ir más rápido de la cuenta, porque si lo haces, revientas. Serían unas 3 horas y 20 minutos. Los cálculos, condicionados al “si todo sale bien”, clavan el crono en 9 horas y 50 minutos nadando, corriendo y pedaleando lo más rápido posible para culminar todo un proyecto de vida.



Artículo publicado en Diario de Cádiz el 23/6/2011 por Jorge Garret @jorgegarret

En niza hice desde mi punto de vista, mi mejor marca personal (10h07min entrando el 101 en la general y al año siguiente en Lanzarote (10h56 min con explosión en la maratón). Son mis 10 batallas en esta mítica distancia. Mis 10 maneras de volver una y otra a vez a presentarme en una nueva salida.

La semana que viene me enfrento a mi Ironman nº 11 y le sigo teniendo el mismo respeto que la primera vez. Daré todo lo que tengo y mi objetivo será intentar batir mis 9h52min, vencerme a mi mismo y acercarme lo máximo posible a ese sueño deportivo. Cuando cruce esa meta y recobre el aliento, ya estaré pensando en que próximo Ironman podré realizar.

Deseo toda la suerte para mis compañeros de expedición gaditana: Alejandro Castañeda, Victor, Jesús Vinaza y Ricardo Villodre. El largo recorrido hasta Klagenfurt durante estos meses, se verá recompensado

ANIMAL TRAIL 2013


Son las 4 y 20 de la mañana. Suena el despertador y tras 4 horas breves de sueño, Mamen y yo nos dirijimos hacia el Burgo, población cercana a Ronda, para correr el Animal Trail. 55km de carrera por montaña con 2700 m de desnivel acumulado.

El día se presenta inestable y cuando llegamos al albergue, tan sólo hay unos cuantos coches madrugadores desperdigados entre la niebla. el lugar es precioso pero a la vez, intrigante..

Subimos a buscar los dorsales y a desayunar algo antes de dar la salida. Fede y Milagri llegan al rato y Luis Campayo hace lo propio con su amigo desde Sevilla.

Empiezo a preparar la ropa y me cruzo con Eduardo, corredor de Bandoleros acabando este año en un meritorio sexto puesto. A su lado Daniel García ganador de Jarapalos y gran triatleta junto a sus amigos más expertos en este tipo de carreras.

Tras el control de material y explicación de la organización, me despido de Mamen y me coloco en segunda fila de salida esperando el pistoletazo de salida.

Mi intención es aguantar en el grupo de cabeza hasta los primeros 23 km y si es posible bajar de las 7h de carrera.

Tras el "himno Espartano" salimos hacia el infierno y con un ritmo bastante llevadero, me coloco entre los 15 primeros aguardando el momento en que rompan la carrera.

Llegamos hasta el km 4 y en una bifurcación, donde había un voluntario de protección civil, los primeros se desvían hacia la izquierda equivocándose de camino. 

Yo sigo hacia la derecha junto a un corredor que me asegura que el camino es el correcto y que el año pasado quedó 3º en la general.

Incrédulo, lo sigo y me dice que lo adelante que mi ritmo es mucho más fuerte. Sigo corriendo con la duda de si el camino es el bueno pero me cruzo con voluntarios de protección civil y me comunican que voy 1º. Les indico que el grupo de atrás se ha equivocado.

Trato de asimilar ese momento y me limito a correr sin forzar sabiendo que tarde o temprano, me darán caza. Mi sorpresa es total cuando pasan 8 km y me cruzo con Mamen y las niñas de Cádiz muy emocionadas y contentas por mi primera posición en carrera.

Siguen pasando los km y el terreno se vuelve variado, subidas, bajadas, tramos rápidos, algo ténicos.....llevo casi 15km y aún no veo rastros de mis perseguidores.

De nuevo analizo la situación y es entonces cuando pienso que tengo que aprovechar y tirar lo más fuerte posible para intentar la proeza de conseguir una buena posición final.

Llego al km 23 (el tramo de la Bella) y a lo lejos veo a mucha gente. Es el primer bucle de carrera, el paso por meta y todo el mundo empieza a gritar junto con el speaker que llega el primero....

Mi subidón es total porque he aguantado la primera parte de la carrera en primera posición pero ahora es cuando empieza la verdadera batalla....

 Me lanzo cuesta abajo dirección al pueblo y es en el km 28 al inicio de la gran montaña, cuando Dani García me da caza. Se queda a mi lado y le pregunto que les ha pasado, me comenta que se equivocaron unos 3 km y que tras darse la vuelta, no ha podido cogerme hasta ese punto. Le animo a que siga a su ritmo y poco a poco, va abriendo hueco.

Comienza un momento durisimo en la carrera con la subida brutal de un 41% de una montaña. Así aguanto hasta el km 37 y me da caza el 3º.
Empiezo a notar el cansancio pero seguimos los 3 manteniendo una referencia visual.

Tras coronar la dura montaña, empieza una bajada muy técnica y en un descuido, me tuerzo mi tobillo derecho...es el km 40. Paro un momento y sigo andando comprobando que no podré correr talonando por lo que apoyo de metatarso sobrecargando mucho la musculatura de la pierna derecha.

En ese momento me pasa el 4º y pienso que todo el esfuerzo no ha merecido la pena. Sin embargo me niego a rendirme y aunque mi ritmo ha decrecido bastante, consigo llegar al km 50 en 4ª posición. 

En ese momento y en la última bifurcación, protección civil no estaba y me confundo 1,5 km pasándome el 5º y mosqueandome aún más.

Ya sólo queda una rampa durísima y mi cuerpo va prácticamente vacío. En los últimos 500 m me pasa el 5º sin ni siquiera intentar sprintar y dándole la enhorabuena.

Entro en meta en 6ª posición de la general y con un total de 6h11min según mi crono.

Mi mujer y conocidos me esperan con mucha alegría y aunque estoy roto, estoy super orgulloso de lo que realmente he conseguido hacer.

Estoy dolorido, abrazo a mi mujer, me ducho y no puedo remediar soltar un par de lágrimas de rabia pero a la vez de alegría.
Has estado muy cerca esta vez....pero lo más importante..he conseguido vencerme a mi mismo una vez más.....

Enhorabuena a Fede y Luis Campayo por terminar una carrera con tan duras condiciones. Nos llovió y nevó durante un buen rato y dedicar este esfuerzo tremendo a mi hermano Antonio Campos.

El es parte de este triunfo personal y se que dentro de poco, estaremos codo con codo en alguna otra locura.


EL EGO DE LA COMPETICIÓN

Hoy me ha tocado besar el asfalto en el Duatlón de Cádiz y sin darme cuenta, he visto como unas 4 o 5 bicicletas estaban encima mía sin poder moverme.

Hace años, cuando en un Campeonato de Andalucia contra reloj por equipos, nos caimos tras rebasar a otro grupo, cambié el chip y decidí pasarme a la larga distancia. Competición mas acorde con mis características físicas y menos peligrosa que las pruebas cortas.

Hoy he tenido suerte porque tan sólo ha sido "chapa y pintura" pero buenos amigos triatletas, no han escapado tan bien.

Cuando volvíamos de San Fernando y situado en tercera posición de un grupo de unas 15 unidades, el segundo ha tocado la rueda del primero y sin tiempo a nada he saltado por los aires y detrás mía el resto de componentes.

Oscar Gandul (Tricaletero) tiene una luxación de clavicula y Tomás Grillo (Triatlón xerez) rotura de ligamentos del hombro. Tendrá que ser operado con la posterior tediosa recuperación.

Soy perfectamente consciente de que si corres, asumes los riesgos que te puede deparar la carrera pero es duro ver como compañeros se hacen daño sin practicamente haber podido evitarlo.

El miedo se mete en tu mente y ahora te planteas si seguir corriendo en esta distancia. Pienso que el único modo de vencerlo es corriendo de nuevo pero es duro ponerte de nuevo manos a la obra sobre todo cuando ves las heridas de guerra que quedan en tu cuerpo.

No vivimos de esto, pero entiendo que con nuestras pequeñas gestas deportivas, animamos a la gente a participar y a convertir el deporte, en un modo de vida para ellos. El triatlón es mi vida, la de mi mujer y el resto de mi familia, pero también lo es todo lo que le rodea.

Hoy he vivido un episodio desagradable dentro de nuestra pequeña carrera deportiva.

De todo ello se aprende y porque no, se hace uno más fuerte.
Desde aquí todo mi apoyo a mis compañeros y familiares y la más pronta recuperación para poder estar codo con codo una vez más, en alguna otra competición.

LA ESENCIA LO ES TODO....

Buenas noches,
llevo 17 años practicando este deporte porque afortunadamente tuve una educación preciosa hacia la actividad física. Un ejemplo a seguir en mi familia como deportistas de elite, humildes pero incansables en su mejora día a día por mantenerse en un estado de forma óptimo. Una suerte tremenda de haber conocido a grandes personas capaces de haber cruzado metas inalcanzables. Unos seguidores incondicionales de alguien como yo, que simplemente ha intentando y seguirá creciendo deportivamente hablando, pero sobre todo como persona, viendo como mis humildes consejos, pueden servir o ayudar a amar tanto el deporte como desde que tengo uso de razón lo hago.
Ha llegado el momento de practicar este deporte como independiente, pero a la vez, como compañero de todo aquel que quiera compartir, un entreno, una competición, una charla, o tan sólo un minuto de su vida conmigo.
Sigo siendo la misma persona o tal vez alguien que vuelve a empezar de cero, porque cada día aprenderé de todo aquel que me acompañe.
Un abrazo y nos vemos en el camino. Compañeros/as

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El sueño de cualquier triatleta sigue siendo participar en el Ironman de Hawaii, nadar 3.8 kilómetros, pedalear 180 y correr 42 bajo un sol de justicia y una humedad asfixiante es un reto solo apto para super atletas. Como antiguamente hacían los piratas con el rostro de sus novias, algunos triatletas llevan pintado en el cuadro de su bicicleta un lema que resume su vida: IRONMAN: "Mi sueño es Hawaii"


INNOVACIÓN, TECNOLOGÍA Y CONFORT

VIVE LA ESENCIA...

1 x ULTRAMAN Finisher (10-360-84) HISPANO 2015


17 x Ironman Finisher:






-LANZAROTE: 2005, 2008, 2009, 2011(10h56min), 2015





-NIZA: 2006 (12h06min)





-INGLATERRA: 2007 (11h03min)





-SUIZA: 2009 (9h 52min)




-IRONCAT: 2010 (10h51min)



- FRANKFURT: 2010 (10h38min)



-NIZA: 2011 (10h07min)



-AUSTRIA: 2013 (9h44min29seg) MMP


-IRONMAN IBERMAN-HUELVA: 2013 (11h05min)


-IRONMAN IBERMAN-HUELVA: 2014 (13h08min)

-EMBRUNMAN:
2014 (15h05min)

-IRONMAN LANZAROTE:2015 (12:05 min)

-IRONMAN VITORIA 2016: (10h 15 min)

-IRONMAN BARCELONA 2016: (10h00min)




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