


Cuando llevas años practicando deporte y tu objetivo es, el puramente beneficio saludable, sales a correr intentando disfrutar de todo lo que te rodea, mirando el paisaje, impregnándote del olor del ambiente, disfrutando del atardecer mientras corres por la orilla de la playa....
Sin embargo cuando llevas años corriendo y buscas un rendimiento personal y batir tus marcas, esa agradable sensación de bienestar empieza a desaparacer y es muy sencilla la explicación. Todo gira en torno a mejorar esos segundos o minutos sea como sea, cueste lo que cueste y entonces tu carrera, se convierte en una prueba tunel, donde todo el recorrido queda atrás sin apenas haber saboreado el calor humano, los gritos, la ayuda de los cientos de voluntarios repartiendo agua, etc
El pasado domingo traté de vivir estas 2 situaciones intentado combinar placer y dolor, algo muy dificil a simple vista.
En cuanto a mi estado de forma para la carrera, las sensaciones no eran malas aun sabiendo que entrenar 3 días de carrera a pie a la semana y sin hacer ni una serie no dan para mucho. Pero mi preparación para el ultratrail con algunas caminatas de 6 y 7 horas, me dieron una buena base aeróbica.
Nada más salir al estadio me encontré con Hector y hablamos de intentar ir a un ritmo propicio para hacer 2h55min. De ilusiones vive el ser humano...
Con tanta gente en el estadio, el acercarnos al globo de las 3 horas, fue tarea dificil y tras el escopetazo de salida, me tocó apretar los dientes para cogerlo, cosa que logré practicamente terminando el primer km. En ese momento ibamos muy bien de ritmo y tras pasarme Hector, decidí acelerar e irme con él a un ritmo de 4:00, 4:10. Sin embargo algo me decía que esa no era mi lucha y que tarde o temprano reventaría. Me dejé caer de nuevo en el globo y vi como Hector se alejaba para hacer un marcón de 2h54min con una carrera muy solida desde el inicio.
Al poco me pasó Manu Fernández, como un avión y tras decirme que me veía muy cómodo se marchó para cascarse 2h45min y hacer marca personal. Este año vuelve a Niza a saldar su cuenta pendiente y creo que hawaii estará en sus piernas.
Tras un rato en el globo, me pillan Pedro y Álvaro de Jerez y decidimos formar una grupeta corriendo entre 5-10 segundos más bajos que el ritmo del globo de las 3h. La táctica fue genial porque poco a poco fuimos distanciándonos hasta unos 200m. Fueron momentos de disfrutar la carrera, viendo a la gente animar, con una grata sorpresa de mi "hermano" Peli gritándome a la altura del km26 y controlando en todo momento el ritmo y las sensaciones.
Sin embargo, poco a poco, la gasolina se fue acabando y primero, Pedro en el 32 y luego Álvaro, se fueron quedando y entonces pasé a la segunda fase, la de batir mi marca y la de sentir una vez más, el dolor en mi cuerpo, en mis articulaciones, en mi mente...
Entré en la Avenida de la palmera aun destacado del globo de las 3h pero una vez pasado Triana y cerca del km 38, mi cuerpo ya no podía más, mi mente quería pero mi musculatura, dejó de funcionar. El ritmo aumentó considerablemente hasta 4:34 en algunos km y poco a poco me dieron caza. En la calle torneo y a escasos 3 km, me engulle el globo de las 3 horas y trato por todos los medios aguantar con ellos. Menos de un minuto después, se van alejando y de nuevo como los 2 años anteriores, comienzo mi lucha para intentar bajar de las 3h. Llego a la curva del estadio con las sensaciones de ir parado y entonces me pasa Ale Castañeda y le animo para que apriete que tiene el sub 3 a su alcance (2h59min51seg, todo un crack). Poco despúes entro en el estadio roto y sin fuerzas para esprintar como el año pasado y deteniendo el crono en 3h00min18seg.
Muy contento con el resultado y con las buenas sensaciones que durante practicamente 38 km me acompañaron pero sobre todo conociendo cada vez más a mi cuerpo hasta tal límite, de haber hecho una carrera casi controlada de principio a fin.
Las marcas quedan atrás cuando una vez en el estadio, ves llegar a tus compañeros de club, amigos, miles de participantes, invidentes, en sillas de rueda y compruebas que todo el que cruza la meta, ha vencido auna vez más a su naturaleza.
Enhorabuena a tod@s los que llegaron a la meta y como no, nos veremos el año que viene....